Ecosistemas de fabricación humana, también conocidos como ecosistemas antropogénicos , son entornos creados e fuertemente influenciados por las actividades humanas. Se caracterizan por:
1. Diseño y gestión intencional:
* Creación intencional: Los ecosistemas de fabricación humana están diseñados para fines específicos, como la agricultura, el desarrollo urbano o la extracción de recursos.
* gestión activa: Requieren una intervención humana constante para el mantenimiento, la entrada de recursos y el control de los procesos naturales. Esto puede incluir:
* fertilización: Agregar nutrientes para mejorar el crecimiento (por ejemplo, agricultura).
* riego: Suministrando agua para compensar las fluctuaciones naturales.
* Control de plagas: Prevenir daños por insectos, enfermedades o malezas.
* Cosecha: Eliminar recursos en momentos y tarifas específicos.
2. Simplificación y biodiversidad reducida:
* Diversidad de especies limitadas: Los ecosistemas de fabricación humana a menudo respaldan una gama más pequeña de especies en comparación con los ecosistemas naturales.
* Dominación por algunas especies: Algunas especies seleccionadas son favorecidas y a menudo cultivadas, mientras que otras son suprimidas activamente.
* hábitats artificiales: La estructura física a menudo se simplifica, carece de la diversidad y la complejidad de los entornos naturales.
3. Ciclos de nutrientes alterados y flujo de energía:
* Entradas externas: Los ecosistemas de fabricación humana dependen en gran medida de las entradas externas de nutrientes, energía y recursos.
* Acumulación de residuos: Las actividades humanas pueden conducir a la acumulación de productos de desecho que pueden interrumpir los ciclos naturales y dañar el medio ambiente.
* Aumento de la carga de nutrientes: El exceso de nutrientes de los fertilizantes y otras fuentes puede conducir a la eutrofización y la contaminación.
4. Mayor vulnerabilidad y dependencia:
* Susceptibilidad a la perturbación: Los ecosistemas de fabricación humana a menudo son más vulnerables a las interrupciones de las actividades humanas, el cambio climático o las especies invasoras.
* Dependencia de la intervención humana: Su existencia y estabilidad continua dependen de la gestión humana y los aportes en curso.
5. Ejemplos de ecosistemas de fabricación humana:
* campos agrícolas: Los cultivos se cultivan para la producción de alimentos.
* Áreas urbanas: Las ciudades y las ciudades proporcionan viviendas e infraestructura para las poblaciones humanas.
* Estanques de acuicultura: Los peces y los mariscos se elevan para el consumo.
* Sitios de minas: Áreas excavadas por recursos minerales.
* Reservoirs: Cuerpos de agua confiscados para el almacenamiento y la generación de energía hidroeléctrica.
En general, los ecosistemas de fabricación humana ofrecen ventajas para las necesidades humanas, pero también plantean desafíos para el equilibrio ecológico y la sostenibilidad. Comprender sus características es crucial para la gestión responsable y minimizar su impacto ambiental.