Por Melissa Sherrard • Actualizado el 24 de marzo de 2022
El Sardonyx es una piedra preciosa semipreciosa apreciada por sus llamativos patrones de bandas y su importancia histórica. Su nombre deriva de las palabras griegas sard (marrón rojizo) y ónix (gema veteada).
Técnicamente una variante del ónix, Sardonyx está compuesto de cristales de sílice (SiO₂) en capas que forman bandas alternas de color. A diferencia del ónix negro puro, Sardonyx muestra un espectro de tonos translúcidos, opacos y sólidos que resultan de fibras de cuarzo apiladas a lo largo del tiempo.
Conocida como ágata bandeada, Sardonyx se distingue por sus bandas claras y oscuras repetidas, generalmente blancas, grises, rojas y marrones, lo que crea un contraste visualmente llamativo que la distingue de su contraparte negra.
En la antigüedad, Sardonyx era valorada incluso por encima del zafiro, la plata y el oro. Los soldados romanos llevaban talismanes grabados en la piedra, creyendo que podía canalizar el poder de la figura tallada. Durante el Renacimiento, los oradores valoraban la gema por su supuesta capacidad para mejorar la elocuencia.
Hoy en día, Sardonyx sigue siendo una piedra de nacimiento de agosto, celebrada por su atractivo estético y la profundidad de su tradición histórica.