hábitats comunes:
* rocas: Los líquenes a menudo se encuentran creciendo en rocas, especialmente en áreas expuestas como montañas, desiertos y regiones costeras. Ayudan a descomponer la superficie de la roca, contribuyendo a la formación del suelo.
* árboles: Muchos líquenes crecen en la corteza de los árboles, especialmente en bosques y bosques. Se pueden encontrar en árboles vivos y muertos, y algunos incluso crecen en la madera misma.
* suelo: Algunos líquenes viven directamente en el suelo, en áreas con suelo húmedo y buen drenaje.
* superficies hechas por el hombre: Los líquenes pueden incluso colonizar superficies artificiales como paredes, cercas y techos.
entornos extremos:
* Ártico y antártico: Los líquenes son notablemente resistentes y pueden prosperar en entornos fríos y duros como el Ártico y la Antártica.
* Deserts: También se encuentran en regiones áridas, donde pueden tolerar temperaturas extremas y falta de agua.
* Altitudes grandes: Los líquenes pueden crecer a grandes altitudes, sobreviviendo en el aire delgado y bajas temperaturas.
Factores que influyen en el hábitat de los líquenes:
* luz solar: Los líquenes requieren luz solar para la fotosíntesis, pero pueden tolerar una amplia gama de condiciones de luz.
* humedad: La mayoría de los líquenes necesitan un cierto nivel de humedad para prosperar, pero pueden sobrevivir períodos de sequía.
* sustrato: El tipo de superficie en la que crecen, ya sea roca, corteza o suelo, afecta los tipos de líquenes que estarán presentes.
* Calidad del aire: Los líquenes son sensibles a la contaminación del aire, por lo que su presencia puede ser un indicador de aire limpio.
En general, los líquenes son notablemente versátiles y se pueden encontrar en una amplia gama de hábitats en todo el mundo. Su adaptabilidad y resiliencia los convierten en componentes importantes de muchos ecosistemas.