Por G.K. Bayne | Actualizado el 24 de marzo de 2022
El consumo de corriente se refiere a la pérdida gradual de carga de una batería cuando no se utiliza activamente. En las comunicaciones por radio, es una métrica de rendimiento que indica la eficiencia con la que un transistor de efecto de campo (FET) entrega energía durante la transmisión. En entornos automotrices, es el ladrón silencioso el que debilita la batería de un automóvil y puede dejarlo abandonado.
Las primeras baterías estaban alojadas en cajas metálicas que permitían que se escapara una pequeña cantidad de corriente, especialmente cuando la batería se colocaba sobre hormigón o suelo. Esta autodescarga fue un problema importante hasta la llegada de las carcasas de plástico y la mejora de la química de las celdas, que han eliminado en gran medida ese tipo de drenaje en las baterías multiceldas modernas.
El consumo de corriente se convierte en un problema cuando una carga pequeña, como los sistemas electrónicos de un automóvil, continúa consumiendo unos pocos miliamperios (1 mA =0,001 A) incluso después de apagar el encendido. Durante una semana o más, una batería que no se recarga conduciendo puede perder suficiente carga como para no arrancar el motor.
Piense en una piscina recién llena. Si se forma un pequeño agujero en el fondo, el agua se escapará lentamente. Con el tiempo, la piscina se encogerá hasta quedar vacía si no se vuelve a llenar. Esta analogía ilustra cómo un pequeño consumo continuo puede agotar una batería en semanas.
Las causas comunes del drenaje de corriente en automóviles incluyen:
Diagnosticar un drenaje puede resultar frustrante porque las rutas eléctricas son complejas. El primer paso es verificar el estado de la batería con una prueba de carga profesional. Las baterías tienen un número finito de ciclos de carga y descarga (normalmente de 300 a 500) antes de que su capacidad disminuya.
Para aislar y arreglar un drenaje: