1. Por función:
* Referencia: Usando palabras que se refieren a algo ya mencionado (por ejemplo, pronombres, demostrativos, sinónimos)
* Sustitución: Reemplazar una frase nominal con una palabra o frase más corta (por ejemplo, "hacer" para "hacer eso")
* Ellipsis: Dejando de lado las palabras que se pueden entender desde el contexto (por ejemplo, "Tengo dos manzanas y tienes tres").
* Conjunción: Usando palabras o frases que conectan oraciones o cláusulas (por ejemplo "y", "pero", "porque")
* Cohesión léxica: Usar palabras relacionadas en significado (por ejemplo, sinónimos, antónimos, hiponímicos)
2. Por tipo:
* Cohesión gramatical: Centrándose en las características gramaticales que crean conexiones entre oraciones (por ejemplo, pronombres, conjunciones, elipsis)
* Cohesión léxica: Centrarse en las opciones de vocabulario que crean conexiones (por ejemplo, sinónimos, antónimos, repetición)
Es importante tener en cuenta que estas categorías no son mutuamente excluyentes. Por ejemplo, los pronombres pueden considerarse tanto un tipo de referencia como un dispositivo cohesivo gramatical.
En última instancia, la mejor manera de comprender los dispositivos cohesivos es ver cómo funcionan en contexto y analizar cómo contribuyen a la coherencia general y la claridad de un texto.