Por Mary Tarsi | Actualizado el 24 de marzo de 2022
Un huevo perderá volumen cuando se coloque en una solución con una concentración de soluto mayor que dentro del huevo. En dicha solución, el disolvente (agua) sale del huevo por ósmosis, lo que hace que el huevo se encoja. El fenómeno demuestra el principio básico del equilibrio hídrico celular.
Primero, disuelve la cáscara con vinagre. El ácido acético reacciona con el carbonato de calcio, dejando intacta la membrana semipermeable del huevo.
Sumerge el huevo sin cáscara en una mezcla homogénea, por ejemplo, agua, jarabe de maíz o miel. La concentración de soluto de la solución dicta la dirección del movimiento del agua.
La ósmosis es el flujo pasivo de agua a través de una membrana semipermeable desde un área de menor concentración de soluto a otra de mayor concentración, con el objetivo de igualar las concentraciones en ambos lados. Cuando la solución externa es hipertónica (mayor concentración de soluto), el agua sale del óvulo, provocando su contracción. Si la solución es hipotónica, el huevo se hincha. Una solución isotónica mantiene el óvulo inalterado.
Sólo moléculas pequeñas como el agua pueden atravesar la membrana; Se excluyen las moléculas de soluto más grandes (por ejemplo, el azúcar en el jarabe de maíz). Esta permeabilidad selectiva es la razón por la que el huevo puede encogerse en soluciones azucaradas.
En entornos educativos, este experimento ofrece una ilustración práctica de la ósmosis y la permeabilidad de las membranas.