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  • Por qué el agua salada acelera la oxidación del metal:la ciencia detrás de la corrosión

    Por Claire Gillespie | Actualizado el 24 de marzo de 2022

    Por qué el agua salada acelera la oxidación del metal:la ciencia detrás de la corrosión

    El óxido de hierro, comúnmente llamado óxido, es un compuesto de color marrón rojizo que se forma cuando el hierro reacciona con el oxígeno en presencia de agua o humedad. Cuando hay iones de cloruro presentes, como en el agua salada, se produce la misma reacción, pero el proceso se acelera significativamente.

    TL;DR (demasiado largo; no leído)

    El óxido es una forma de corrosión impulsada por la transferencia de electrones. El agua salada, al ser un mejor electrolito, acelera esta transferencia, por lo que el hierro se corroe más rápido que en agua dulce.

    Cómo se corroen los metales

    No todos los metales se "oxidan". El aluminio, por ejemplo, desarrolla una fina capa protectora de óxido que lo protege de la humedad y el oxígeno. El hierro, por otro lado, carece de dicha barrera, por lo que forma fácilmente óxido de hierro hidratado cuando se expone al agua y al aire.

    La corrosión comienza cuando los átomos de hierro pierden electrones (oxidación) mientras que los átomos de oxígeno ganan electrones (reducción). Los iones ferrosos (Fe²⁺) y férricos (Fe³⁺) resultantes reaccionan con el agua para producir hidróxidos de hierro, que gradualmente pierden agua para formar óxidos de hierro, conocidos colectivamente como óxido. A medida que el óxido se desprende, el hierro fresco queda expuesto, perpetuando el ciclo.

    Agua salada frente a agua dulce

    El agua salada es un electrolito superior porque contiene iones disueltos que facilitan el flujo de electrones. En una celda electroquímica, esto significa que las reacciones anódicas (hierro) y catódicas (reducción de oxígeno) ocurren más fácilmente. En consecuencia, el hierro se corroe a un ritmo entre 10 y 15 veces más rápido en el agua de mar que en el agua dulce. Incluso una breve exposición a la niebla salina o a una alta humedad puede imitar este efecto en las estructuras metálicas.

    Prevención de la corrosión en ambientes salinos

    Las estrategias de protección incluyen:

    • Galvanización: Recubrir el hierro con zinc crea un ánodo de sacrificio que se oxida preferentemente, protegiendo el metal subyacente.
    • Recubrimientos epoxi y pintura: Las pinturas de alto rendimiento resistentes a la sal sellan la superficie y bloquean el acceso de humedad y cloruro.
    • Protección catódica: La instalación de ánodos de sacrificio o sistemas de corriente impresa obliga al metal a actuar como cátodo, evitando la oxidación.
    • Selección de materiales: La elección de aleaciones inherentemente resistentes a la corrosión, como el acero inoxidable o el aluminio, puede reducir las necesidades de mantenimiento.

    Estos métodos están ampliamente respaldados por estándares de la industria como ASTM G1 (Práctica estándar para pruebas de corrosión) y NACE SP 0101 (Prevención de la corrosión del acero estructural).




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