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Al limpiar superficies del hogar, comprender la química de sus productos puede contribuir a un uso más seguro y eficaz. La lejía, por ejemplo, es un poderoso desinfectante con una composición altamente alcalina que puede neutralizar ácidos, disolver grasas y eliminar gérmenes.
La escala de pH, que va de 0 a 14, cuantifica qué tan ácida o alcalina es una solución. Un pH de 7 es neutro; los valores inferiores a 7 indican acidez, mientras que los superiores a 7 indican basicidad. Debido a que la escala es logarítmica, cada paso de número entero representa un cambio diez veces mayor en la concentración de iones de hidrógeno.
El papel tornasol, derivado de los líquenes, ofrece una forma sencilla de distinguir ácidos de bases. El tornasol rojo permanece rojo en soluciones ácidas (pH<4,5) y se vuelve azul en ambientes básicos (pH>8,3). El tornasol azul permanece azul en soluciones básicas y se vuelve rojo en condiciones ácidas. Las soluciones entre pH 4,5 y 8,3 dejan el tornasol sin cambios.
Para una estimación más precisa del pH, el papel indicador universal combina varios tintes (rojo de metilo, fenolftaleína, azul de bromotimol, entre otros) creando un arco iris de colores que se correlacionan con rangos de pH específicos. Los ácidos fuertes tiñen el papel de rojo, las bases fuertes lo vuelven violeta y las soluciones neutras aparecen verdes.
Colocar una gota de la solución sobre una tira de papel tornasol rojo o azul, o sobre papel indicador universal. Observe el cambio de color y compárelo con la tabla de referencia proporcionada por el fabricante. El tono resultante indicará si la solución es ácida o alcalina y aproximará su valor de pH.
La lejía doméstica (hipoclorito de sodio, NaClO) es un líquido de color amarillo brillante o verdoso con un pH de alrededor de 11, firmemente en el rango alcalino. Cuando se aplica sobre papel tornasol rojo, la lejía vuelve el papel azul, mientras que el tornasol azul permanece sin cambios. En el papel indicador universal, la lejía produce un tono violeta, lo que confirma su fuerte basicidad.
Debido a que el blanqueador concentrado puede irritar la piel y los ojos, use siempre guantes y gafas protectoras y trabaje en un área bien ventilada para evitar inhalar vapores.