La conductividad (k) de una solución está directamente relacionada con el número y tipo de iones disueltos en ella. Los electrolitos e iones fuertes con cargas más altas conducen la electricidad de manera más eficiente. A continuación se muestra una guía clara paso a paso para determinar k utilizando la conductividad y concentración molar.
Λm es una constante que representa la conductividad de una solución infinitamente diluida. Es la suma de las conductividades molares del catión y del anión, restándose el valor del anión debido a su signo negativo. Los valores teóricos suelen obtenerse de tablas de referencia.
Registre el volumen total de la solución en litros, después de que el electrolito se haya disuelto por completo. La precisión aquí es fundamental porque influye directamente en los cálculos de concentración.
Pese el electrolito en gramos, luego divídalo por su peso molecular para obtener el número de moles (n).
La concentración se expresa en moles por litro:C =n / V , donde V es el volumen del Paso 2.
Multiplique la conductividad molar por la concentración molar:k =Λm ×C . El resultado es la conductividad de la solución en S·m⁻¹.
Para electrolitos fuertes, simplemente multiplique la conductividad molar por la concentración molar. Los electrolitos débiles requieren la constante de disociación (α) para ajustar Λm antes de aplicar la misma fórmula.
En concentraciones elevadas, incluso los electrolitos fuertes pueden comportarse como electrolitos débiles debido al emparejamiento iónico o a la precipitación. La temperatura afecta tanto a la solubilidad como a la viscosidad, alterando la conductividad. Al mezclar varios electrolitos, tenga en cuenta que las interacciones cruzadas entre iones pueden formar pares de electrolitos débiles, lo que complica el cálculo.