Por Victoria Ramírez – Actualizado el 24 de marzo de 2022
Al evaluar la acidez o alcalinidad de una sustancia, se mide su pH o concentración potencial de hidrógeno. Conocer el pH de un producto es esencial para alimentos, cosméticos, suelos y muchas otras aplicaciones. Las mediciones más precisas se obtienen con líquidos, por lo que a menudo se mezcla una solución neutra, generalmente agua, con el elemento que se está probando.
Coloque una cantidad pequeña, pero suficiente, del producto que desea probar en una taza limpia. Un volumen adecuado garantiza una lectura fiable.
Introduce un volumen igual de agua pura en la taza. El agua sirve como matriz neutra que revela la concentración de iones de hidrógeno de la muestra.
Agite la mezcla hasta que quede homogénea, asegurando una distribución uniforme de la muestra por todo el agua.
Sumerge completamente la punta de una tira de pH (o papel tornasol) en la mezcla. Para tiras, sumerja todos los cuadrados; para tornasol, use suficiente para observar un cambio de color claro.
Después de unos segundos, retire la tira y compare su color con la tabla adjunta para identificar el valor de pH. Hacer coincidir colores con números proporciona una lectura sencilla.
Un pH inferior a 7 indica acidez, superior a 7 indica alcalinidad y exactamente 7 denota neutralidad. En las pruebas de alimentos, los valores de pH más bajos generalmente no son deseables.