Por Lan Luo | Actualizado el 30 de agosto de 2022
El éter dietílico anhidro (C4H10O) es una forma destilada y exenta de agua de éter dietílico, un éter simple con la estructura general R-O-R’. Se utiliza ampliamente como disolvente de laboratorio debido a su bajo punto de ebullición y alta polaridad para muchas reacciones orgánicas.
El éter dietílico es un líquido incoloro con un característico olor dulce y caliente. Su punto de ebullición es 34,6°C y su punto de fusión es –116,3°C. La molécula, CH3‑CH2‑O‑CH2‑CH3, es muy inflamable y volátil. Si bien los éteres son químicamente estables, el éter dietílico puede formar peróxidos cuando se exponen al aire y a la luz, y es una base moderada de Lewis y Brønsted, lo que lo convierte en un disolvente esencial para los reactivos de Grignard.
La producción industrial suele emplear la deshidratación de etanol catalizada por ácido a 130-140 °C, lo que produce éter y agua. La reacción está catalizada por ácido sulfúrico:
2CH3CH2OH → CH3CH2OCH2CH3 + H2O
A temperaturas superiores a 150 °C, el etanol puede deshidratarse formando etileno, por lo que se prefiere la ruta del éter para la síntesis a gran escala. Para uso en laboratorio, el éter crudo se seca sobre sodio o con tamices moleculares (tamaño de poro de 4 Å) antes de la destilación para obtener el producto anhidro.
Históricamente, el éter dietílico sirvió como anestésico quirúrgico, proporcionando un margen de seguridad mayor que el cloroformo. La medicina moderna lo ha reemplazado en gran medida por agentes más seguros. Hoy en día, sigue siendo un disolvente básico para la síntesis orgánica, la extracción líquido-líquido y la producción de plásticos a base de celulosa. Su bajo punto de inflamación también lo hace útil como líquido de arranque en motores de clima frío.
La inhalación puede provocar náuseas, vómitos y pérdida del conocimiento; El contacto directo puede irritar o quemar la piel y los ojos. El éter dietílico es extremadamente inflamable y puede encenderse con llamas, calor o descarga estática. La exposición al aire y a la luz promueve la formación de peróxido explosivo, particularmente problemático cuando el solvente se evapora hasta sequedad. El éter comercial a menudo se estabiliza con hidroxitolueno butilado (BHT) para suprimir la generación de peróxido, y se recomiendan tiras reactivas de peróxido para controles de rutina.