Por el Dr. David Warmflash
Actualizado el 30 de agosto de 2022
Jupiterimages/Photos.com/Getty Images
La fotosíntesis es el proceso biológico que transforma la energía luminosa en energía química almacenada en los enlaces de las moléculas, sustentando la vida en la Tierra. Es el mecanismo que repone el oxígeno atmosférico y alimenta el metabolismo celular en plantas, algas y muchas bacterias.
En términos químicos, el dióxido de carbono (CO₂) está altamente oxidado, mientras que la glucosa (C₆H₁₂O₆) está reducida. Durante la fotosíntesis, los electrones derivados de la luz solar reducen el CO₂, lo que permite el ensamblaje de glucosa, una molécula rica en energía utilizable. Los electrones que impulsan esta reducción se originan en las reacciones luminosas, mientras que la construcción real de la glucosa ocurre en las reacciones oscuras (ciclo de Calvin).
Las reacciones luminosas tienen lugar en las membranas tilacoides de los cloroplastos, donde pigmentos como la clorofila absorben fotones del sol. Esta excitación inicia una serie de eventos:
En resumen, las reacciones luminosas convierten los fotones solares en dos portadores de energía clave:ATP y NADPH, al mismo tiempo que liberan oxígeno a la atmósfera.
Durante las reacciones oscuras, también llamadas ciclo de Calvin, el ATP y el NADPH produjeron energía para la fijación del CO₂ en moléculas orgánicas, formando eventualmente glucosa. Este ciclo no requiere luz directamente sino que depende completamente de los productos de las reacciones luminosas.
Comprender estas dos etapas interconectadas aclara cómo las plantas y los organismos fotosintéticos se sustentan a sí mismos y cómo la biosfera de la Tierra permanece oxigenada.