* Electronegatividad: Mide la tendencia de un átomo a atraer electrones en un enlace.
* Enlace iónico: Se forma cuando un átomo (el más electronegativo) gana electrones y se convierte en anión (ión negativo), mientras que el otro átomo pierde electrones y se convierte en catión (ión positivo). La fuerte atracción electrostática entre estos iones con cargas opuestas crea el enlace iónico.
Ejemplos típicos:
* Metales y no metales: Estos suelen tener las diferencias de electronegatividad más significativas. Por ejemplo, el sodio (Na) es un metal con baja electronegatividad y el cloro (Cl) es un no metal con alta electronegatividad. Reaccionan para formar cloruro de sodio (NaCl) o sal de mesa.
* Algunos no metales: Incluso algunos no metales pueden formar compuestos iónicos entre sí si su diferencia de electronegatividad es lo suficientemente grande. Un buen ejemplo es la reacción entre el oxígeno (O) y el flúor (F) para formar difluoruro de oxígeno (OF2).
Conclusión clave:
La formación de una sal iónica requiere que un elemento sea un fuerte donador de electrones (metal o un no metal menos electronegativo) y el otro sea un fuerte aceptor de electrones (no metal o un no metal más electronegativo).