* Metales tienden a perder electrones, convirtiéndose en iones cargados positivamente (cationes).
* No metales tienden a ganar electrones, convirtiéndose en iones cargados negativamente (aniones).
La atracción entre estos iones con cargas opuestas es lo que forma el enlace iónico.
Puntos clave:
* Diferencia de electronegatividad: Los enlaces iónicos se forman cuando la diferencia de electronegatividad entre los dos átomos es grande. La electronegatividad es una medida de la capacidad de un átomo para atraer electrones.
* Transferencia de electrones: El átomo metálico dona uno o más electrones al átomo no metálico, creando una capa exterior completa para ambos.
* Atracción electrostática: Los iones resultantes se mantienen unidos mediante fuertes fuerzas electrostáticas.
Ejemplos:
* Cloruro de sodio (NaCl): El sodio (Na), un metal, pierde un electrón frente al cloro (Cl), un no metal. El ion sodio cargado positivamente (Na+) y el ion cloruro cargado negativamente (Cl-) resultantes se atraen entre sí, formando un enlace iónico.
* Óxido de magnesio (MgO): El magnesio (Mg), un metal, pierde dos electrones frente al oxígeno (O), un no metal. El ion magnesio cargado positivamente (Mg2+) y el ion óxido cargado negativamente (O2-) resultantes se atraen entre sí, formando un enlace iónico.
Características de los compuestos iónicos:
* Altos puntos de fusión y ebullición: Debido a las fuertes fuerzas electrostáticas que los mantienen unidos.
* Estructura cristalina: Los compuestos iónicos forman un patrón regular y repetitivo en su estado sólido.
* Conductividad: Los compuestos iónicos conducen la electricidad cuando se funden o disuelven en agua, a medida que los iones se vuelven móviles.
* Frágil: Los compuestos iónicos son frágiles porque los iones están dispuestos en una estructura rígida. Una fuerza fuerte puede alterar esta estructura y provocar que el compuesto se rompa.