* La solubilidad es compleja: La solubilidad depende de múltiples factores, incluidos:
* Fuerzas intermoleculares: El agua es polar (tiene extremos positivos y negativos) y forma fuertes enlaces de hidrógeno. Las sustancias no iónicas aún pueden disolverse si tienen fuerzas intermoleculares que pueden interactuar favorablemente con las moléculas de agua.
* polaridad: Si bien las sustancias no iónicas generalmente tienen menos polaridad que los compuestos iónicos, algunas aún pueden tener suficiente polaridad para disolverse en el agua.
* Temperatura: La solubilidad generalmente aumenta con la temperatura.
* Presión: Para los gases, la solubilidad aumenta con la presión.
* Ejemplos de sustancias no iónicas que se disuelven en agua:
* azúcar (sacarosa): El azúcar es una molécula polar no iónica que se disuelve fácilmente en el agua.
* etanol: El etanol es una molécula polar no iónica que es miscible con agua (lo que significa que se disuelve en todas las proporciones).
* Muchas moléculas orgánicas: Incluso algunas moléculas orgánicas no polares pueden disolverse en pequeña medida en el agua debido a interacciones débiles.
En resumen: La capacidad de una sustancia para disolver en el agua depende de la interacción específica de los factores, y aunque los compuestos iónicos generalmente se disuelven mejor, las sustancias no iónicas también pueden disolverse bajo ciertas condiciones.