1. Estructura química:
* Presencia de enlaces de carbono: Los microorganismos descomponen principalmente materiales orgánicos, que contienen carbono. Los tipos de enlaces de carbono y la presencia de grupos funcionales específicos (como ésteres, amidas y alcoholes) influyen en la facilidad con la que se puede descomponer el material.
* moléculas simples: Los materiales hechos de moléculas simples, como azúcares, almidones y proteínas, suelen ser más fáciles de descomponer que aquellos con estructuras complejas como los plásticos.
2. Propiedades físicas:
* Área de superficie: Los materiales con una superficie grande proporcionan más acceso para los microorganismos para trabajar. Esta es la razón por la cual los materiales rallados o biodegradados por el suelo más rápido que las piezas sólidas.
* porosidad: Los materiales porosos permiten que los microorganismos penetren y accedan a la estructura interna del material para la descomposición.
3. Condiciones ambientales:
* humedad: Los microorganismos necesitan humedad para sobrevivir y prosperar. Los ambientes secos obstaculizan el proceso de descomposición.
* Temperatura: La mayoría de los microorganismos funcionan de manera óptima dentro de un rango de temperatura específico. Las temperaturas extremas pueden inhibir su actividad.
* oxígeno: Los microorganismos aeróbicos necesitan oxígeno para descomponer los materiales, mientras que los microorganismos anaeróbicos pueden descomponer los materiales en ausencia de oxígeno.
* Nutrientes: Los microorganismos necesitan un entorno adecuado con nutrientes para apoyar su crecimiento y actividad.
Ejemplos de materiales biodegradables:
* Fibras naturales: Algodón, lana, cáñamo, yute y seda
* papel y cartón: Hecho de celulosa, un polímero natural.
* Residuos de alimentos: Frutas, verduras, carne y productos lácteos
* Plastics compostables: Los bioplásticos hechos de materiales a base de plantas (como la maicena) que pueden descomponerse en condiciones de compostaje.
No biodegradable:
* Muchos plásticos: Especialmente aquellos hechos de polímeros a base de petróleo, como polietileno (PE) y polipropileno (PP).
* metales: El acero, el aluminio y el cobre generalmente no son biodegradables.
* Glass: No se descompone fácilmente, pero se puede reciclar.
Es importante tener en cuenta que "biodegradable" no significa "compostable". Si bien algunos materiales son biodegradables y compostables, otros solo pueden biodegradarse en condiciones específicas, como los entornos de vertederos.