1. dióxido de carbono (CO2): Esto se obtiene del aire a través de pequeños poros en las hojas llamadas estomas. Proporciona los átomos de carbono necesarios para construir azúcares.
2. agua (H2O): Esto se absorbe del suelo a través de las raíces y se transporta a las hojas. El agua proporciona los átomos de hidrógeno para los azúcares y también juega un papel crucial en las reacciones dependientes de la luz.
3. luz solar: Esta es la fuente de energía para todo el proceso. Es capturado por clorofila, un pigmento verde que se encuentra en los cloroplastos dentro de las células vegetales.
Estas tres materias primas se combinan en una serie compleja de reacciones químicas para producir glucosa (un azúcar simple) y oxígeno (O2) como subproducto. Este proceso es esencial para la vida en la Tierra, ya que proporciona la base para la mayoría de las cadenas alimentarias y el oxígeno que respiramos.