1. Desnaturalización enzimática: Las enzimas son catalizadores esenciales para todas las reacciones bioquímicas, incluida la fermentación. Las altas temperaturas pueden hacer que las enzimas involucradas en la fermentación anaeróbica pierdan su forma y funcionalidad (desnatura), lo que las hace incapaces de catalizar las reacciones. Esto ralentiza o detiene completamente el proceso de fermentación.
2. Aumento de la difusión de oxígeno: La fermentación anaeróbica requiere la ausencia de oxígeno. Las temperaturas más altas conducen a una mayor difusión de oxígeno en el vaso de fermentación, potencialmente interrumpiendo el entorno anaeróbico e inhibiendo el crecimiento de microorganismos anaeróbicos.
3. Aumento del crecimiento microbiano: Si bien las altas temperaturas pueden ser perjudiciales para los microorganismos anaeróbicos específicos involucrados en la fermentación, también pueden promover el crecimiento de otros microorganismos indeseables que pueden contaminar el proceso y producir subproductos indeseables.
4. Aumento de la degradación del sustrato: Las temperaturas más altas pueden acelerar la descomposición del sustrato utilizado para la fermentación, lo que puede conducir a la pérdida de compuestos valiosos y una disminución en el rendimiento de los productos de fermentación deseados.
5. Volatilidad de los productos de fermentación: Algunos productos de fermentación, como el etanol, son volátiles. Las temperaturas más altas pueden aumentar su volatilidad, lo que lleva a su evaporación y pérdida de la mezcla de fermentación.
6. Calidad reducida del producto: La calidad de los productos de fermentación, como las bebidas alcohólicas, puede verse afectada por altas temperaturas. Las altas temperaturas pueden provocar sabores, cambios de color indeseables y otros defectos de calidad.
7. Preocupaciones de seguridad: Las altas temperaturas pueden crear condiciones inseguras en los vasos de fermentación, lo que lleva a una mayor presión, explosiones o la liberación de sustancias peligrosas.
En resumen, mientras que las temperaturas óptimas específicas varían según el tipo de fermentación, mantener una temperatura controlada y moderada es crucial para la fermentación anaerobia exitosa. Asegura que las enzimas permanezcan activas, se conserva el entorno anaeróbico y se mantienen la calidad y seguridad del proceso y sus productos.