1. Contención:
- encierra el núcleo del reactor: El recipiente a presión alberga el núcleo del reactor, que contiene el combustible nuclear y las barras de control responsables del proceso de fisión.
- mantiene alta presión: Está diseñado para soportar una presión extremadamente alta, típicamente varios cientos de atmósferas, generadas por el calor y el vapor producido por la reacción de fisión. Esta presión es necesaria para mantener el agua en un estado líquido, asegurando una transferencia de calor eficiente.
2. Transferencia de calor:
- facilita el intercambio de calor: El recipiente a presión permite la circulación de un refrigerante (generalmente agua) alrededor del núcleo del reactor. El refrigerante absorbe el calor generado por la fisión y lo transfiere a un sistema secundario para la generación de electricidad.
3. Integridad estructural:
- Fuerte y duradero: El recipiente a presión está construido a partir de materiales de alta resistencia y resistentes a la corrosión (generalmente aleaciones de acero) para resistir las condiciones extremas dentro del reactor. Debe permanecer intacto bajo alta presión, temperatura y exposición a la radiación.
4. Blindaje de radiación:
- reduce la exposición a la radiación: Las paredes gruesas del recipiente a presión proporcionan una barrera significativa contra la radiación, la protección del personal y el entorno circundante de la exposición a niveles dañinos de radiación.
5. Característica de seguridad:
- Protección contra accidentes: El recipiente a presión sirve como un componente de seguridad crítico en caso de accidente o mal funcionamiento. Su construcción robusta ayuda a prevenir la liberación de material radiactivo y garantiza la contención segura del proceso de fisión.
En resumen, el recipiente a presión es un componente fundamental de un reactor nuclear, responsable de contener la reacción nuclear, gestionar la transferencia de calor, proporcionar apoyo estructural, proteger la radiación y garantizar la seguridad. .