* diferentes densidades: El agua es aproximadamente 800 veces más densa que el aire. Esto significa que ejerce una resistencia mucho mayor a los objetos que se mueven a través de él.
* Dinámica fluida: La resistencia depende de factores más allá de la densidad:
* Forma del objeto: Un objeto optimizado experimenta menos resistencia que un objeto contundente.
* velocidad: La resistencia aumenta dramáticamente con la velocidad.
* Rugosidad de la superficie: Una superficie lisa encuentra menos resistencia que una áspera.
* Viscosidad: El agua es más viscosa que el aire, lo que significa que resiste el movimiento interno con más fuerza.
Por lo tanto, la relación de resistencia al aire a la resistencia al agua puede variar ampliamente dependiendo de la situación específica.
Ejemplo: Un objeto pequeño y liso que se mueve lentamente a través del aire puede experimentar muy poca resistencia al aire, mientras que un objeto grande e irregular que se mueve rápidamente a través del agua experimentará una resistencia significativa al agua.
En lugar de una relación simple, es más útil considerar los factores que influyen en la resistencia en cada medio.