Enlaces covalentes
En un enlace covalente, dos o más átomos comparten uno o más pares de electrones. Esto ocurre cuando los electrones de valencia de los átomos involucrados son atraídos por los núcleos de ambos átomos. Luego, los electrones se mantienen en una región entre los núcleos, llamada orbital molecular.
Los enlaces covalentes suelen ser más fuertes que los enlaces iónicos porque los electrones se comparten entre los átomos, en lugar de transferirse de un átomo a otro. Esto da como resultado un vínculo más estable. Los enlaces covalentes también suelen ser menos polares que los enlaces iónicos, ya que los electrones se comparten por igual entre los átomos.
Enlaces iónicos
En un enlace iónico, un átomo transfiere uno o más electrones a otro átomo. Esto da como resultado la formación de dos iones, uno con carga positiva (catión) y otro con carga negativa (anión). La atracción electrostática entre los dos iones mantiene unido el compuesto.
Los enlaces iónicos suelen ser más débiles que los enlaces covalentes porque los electrones se transfieren de un átomo a otro, en lugar de compartirse. Esto da como resultado un vínculo menos estable. Los enlaces iónicos también suelen ser más polares que los enlaces covalentes, ya que los electrones no se comparten por igual entre los átomos.
Comparación de enlaces covalentes e iónicos
A continuación se muestra una tabla que resume las diferencias clave entre enlaces covalentes e iónicos:
| Característica | Enlace covalente | Enlace iónico |
|---|---|---|
| Tipo de bono | Electrones compartidos entre átomos | Electrones transferidos de un átomo a otro |
| Fuerza | Normalmente más fuerte | Normalmente más débil |
| Polaridad | Normalmente menos polar | Normalmente más polar |
| Ejemplos | H2O, CH4, CO2 | NaCl, KCl, CaO |