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El sistema nervioso es la intrincada red de cableado del cuerpo, que traduce las sensaciones (tacto, luz, olfato, sonido) en impulsos eléctricos que el cerebro interpreta. Luego, el cerebro orquesta las respuestas y gestiona todo, desde la frecuencia cardíaca hasta los movimientos voluntarios. La velocidad y eficiencia de estas señales se rigen por la conductividad de las células nerviosas.
Mientras que los nervios se extienden por todo el cuerpo, el sistema nervioso central (SNC) actúa como centro de procesamiento del cerebro. Compuesto por el cerebro y la médula espinal, el SNC coordina funciones voluntarias e involuntarias e interpreta los datos sensoriales entrantes. Piense en ello como una supercomputadora biológica viva que transmite mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo.
Las neuronas son las unidades fundamentales del sistema nervioso. Cada neurona presenta un cuerpo celular, dendritas que reciben señales y un axón, que a veces se extiende hasta un metro (3,3 pies), que transmite información a otras neuronas o tejidos. Las sinapsis, las uniones donde se encuentran las neuronas, facilitan la comunicación a través de mensajeros químicos. Todas las neuronas del SNC están envueltas en una vaina de mielina, una capa aislante que acelera la transmisión de señales.
Una señal nerviosa, conocida como potencial de acción, comienza cuando el potencial de membrana de una neurona se vuelve más positivo debido a la entrada de iones de sodio. Este cambio se propaga a lo largo del axón en forma de onda. Los axones recubiertos de mielina permiten que el impulso salte entre espacios (nódulos de Ranvier) en un proceso llamado conducción saltatoria, lo que aumenta drásticamente la velocidad. En el SNC, los impulsos pueden viajar hasta 112 m/s (≈250 mph).
Al llegar a la terminal del axón, el potencial de acción desencadena la liberación de neurotransmisores (como la dopamina o la adrenalina) en la hendidura sináptica. Estas moléculas se unen a receptores en las dendritas de la neurona adyacente, generando un nuevo potencial de acción y continuando el viaje de la señal. Este elegante relé químico-eléctrico garantiza una comunicación rápida y precisa en todo el sistema nervioso.