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  • Explicación de los cuatro principios básicos de la evolución de Darwin

    Por Ashley Seehorn
    Actualizado el 24 de marzo de 2022

    El naturalista inglés Charles Darwin aprovechó una observación meticulosa y una lógica rigurosa para formular una teoría integral que delinea cómo las especies cambian con el tiempo. Si bien persisten los debates sobre la aplicación de la evolución a las poblaciones humanas, los principios de Darwin son universales en todos los organismos vivos.

    TL;DR

    La teoría de Darwin se basa en cuatro ideas interrelacionadas:1) no hay dos individuos de una especie idénticos; 2) los rasgos hereditarios se transmiten de padres a hijos; 3) las poblaciones producen más descendencia de la que el medio ambiente puede sustentar; y 4) sólo aquellos individuos que sobreviven a la competencia resultante se reproducen, transmitiendo rasgos ventajosos a la siguiente generación.

    Variación en las poblaciones

    La variación es el alma de la evolución. Incluso los individuos estrechamente relacionados (hermanos, por ejemplo) muestran diferencias en coloración, altura, peso y otros atributos. Si bien algunas características, como el número de extremidades o de ojos, permanecen en gran medida constantes, otras fluctúan notablemente. Las poblaciones aisladas por geografía, como las de Australia, las Galápagos o Madagascar, a menudo exhiben distintas variaciones que reflejan sus presiones ambientales únicas.

    Rasgos heredados

    La herencia genética dicta los rasgos que se transmiten de los padres a la descendencia. Es más probable que los rasgos que mejoran la supervivencia se transmitan a las generaciones siguientes. Los factores ambientales, como la nutrición, pueden influir en la expresión de ciertas características (p. ej., masa muscular), pero sólo se heredan los genes. Por ejemplo, un organismo puede heredar genes de una masa esquelética más grande; Si una nutrición limitada obstaculiza el crecimiento, el organismo aún puede sobrevivir y reproducirse, transmitiendo así el potencial genético para un esqueleto más grande.

    La descendencia compite

    La mayoría de las especies generan anualmente más descendencia de la que sus hábitats pueden sustentar. Este excedente genera una competencia natural por recursos finitos. Aquellos que no pueden conseguir suficiente sustento mueren, mientras que los supervivientes pasan a la siguiente etapa de la vida.

    Supervivencia del más fuerte

    La supervivencia en este ámbito competitivo conduce a la reproducción, incorporando los rasgos exitosos al acervo genético. Este mecanismo, comúnmente conocido como selección natural, garantiza que los rasgos beneficiosos para la supervivencia prevalezcan con el tiempo. Darwin adoptó la famosa frase “supervivencia del más fuerte”, atribuyendo su origen a Herbert Spencer.

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