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  • La ciencia detrás de la creación de OGM:de la selección genética a la supervisión regulatoria

    PorBertMarkgrafActualizado el 30 de agosto de 2022

    Los organismos genéticamente modificados (OGM) surgen cuando los científicos alteran deliberadamente el ADN de un organismo para introducir rasgos que no ocurrirían naturalmente. Si bien el mejoramiento tradicional ha dado forma a los cultivos durante milenios, las herramientas modernas de ingeniería genética permiten una manipulación precisa del modelo genético, ofreciendo beneficios como resistencia a las plagas, tolerancia a la sequía y una nutrición mejorada.

    TL;DR

    Los OGM se producen seleccionando un rasgo deseado, aislando los genes responsables, extirpándolos del genoma e insertando el fragmento del gen en semillas de plantas o embriones de animales. Luego, las agencias reguladoras evalúan la seguridad y el impacto ambiental de cada producto antes de su aprobación.

    Cómo funciona el proceso de OGM

    La creación de un OGM suele seguir cuatro etapas principales:

    1. Selección de rasgos – Los investigadores identifican una característica beneficiosa, como la tolerancia a los herbicidas o un mayor contenido de vitaminas.
    2. Identificación de genes – Al comparar los genomas de organismos que presentan el rasgo con aquellos que no lo presentan, los científicos identifican la secuencia exacta de ADN responsable.
    3. Aislamiento de genes – Las enzimas cortan el ADN a ambos lados de la secuencia objetivo, produciendo un fragmento limpio que puede manipularse en el laboratorio.
    4. Integración genética – El gen aislado se introduce en las células del organismo objetivo. En las plantas, las técnicas incluyen armas genéticas que disparan partículas recubiertas de ADN a las semillas, infecciones mediadas por Agrobacterium o administración directa a células madre embrionarias. Para los animales, los vectores virales o la electroporación son métodos comunes.

    Después de la integración, las semillas o embriones modificados se cultivan y las plantas o animales resultantes expresan el nuevo rasgo. Pruebas rigurosas confirman que el gen insertado funciona según lo previsto y que no se han producido cambios no deseados.

    Restricciones impuestas a la producción de OGM

    Debido a que los organismos modificados genéticamente pueden comportarse de manera diferente a sus contrapartes evolucionadas naturalmente, la mayoría de los países imponen regulaciones estrictas sobre el desarrollo y la comercialización de OGM. Los organismos de supervisión, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU., la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y los ministerios de agricultura nacionales, exigen evaluaciones de seguridad integrales, estudios de impacto ambiental y monitoreo poscomercialización antes de la aprobación.

    En consecuencia, sólo un número limitado de cultivos genéticamente modificados, como ciertas variedades de maíz, soja y canola, están aprobados para el consumo humano en todo el mundo. La vía regulatoria para los animales genéticamente modificados es aún más estricta y muy pocos productos llegan al mercado.




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