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Con más de 30.000 especies de peces que habitan en agua dulce, marina y acuarios en todo el mundo, cada pez necesita descanso para apoyar la cognición y la salud general. Si bien los peces duermen, sus patrones de sueño difieren notablemente de los de los mamíferos e incluso de los de otras especies de peces.
A diferencia de los humanos, que entran en un estado de inconsciencia, los peces pueden permanecer parcialmente conscientes de su entorno durante el descanso. Esto les permite detectar depredadores mientras su metabolismo se ralentiza, cesa la natación y el bombeo de las branquias se reduce significativamente.
Muchos peces utilizan su vejiga natatoria para flotar a una profundidad estable, evitando que se eleven o se hundan mientras duermen. Otros encuentran refugio entre corales, vegetación, rocas o incluso en el barro. Ciertas especies, como el pez loro, crean un capullo de moco a su alrededor para protegerse contra parásitos y depredadores durante el descanso.
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Los tiburones y las ballenas comparten algunos comportamientos oceánicos (como sentirse atraídos por los montes submarinos), pero sus estrategias de sueño son distintas. Los grandes tiburones blancos, por ejemplo, deben seguir nadando para ventilar sus branquias, de modo que puedan deslizarse a través de las corrientes o reducir la velocidad mientras descansan. Otras especies que pueden respirar sin movimiento continuo, como el tiburón zorro, el tiburón de Port Jackson y el tiburón wobbegong, pueden descansar en el fondo marino, en cuevas poco profundas o debajo de rocas de arrecife, a menudo con uno o ambos ojos parcial o totalmente cerrados.
Los mamíferos marinos como las ballenas y los delfines enfrentan un desafío diferente:respiran aire en la superficie. No pueden descansar en el fondo del mar y, en cambio, emplean un sueño unihemisférico:una mitad del cerebro duerme mientras la otra permanece alerta, saliendo periódicamente a la superficie en busca de aire. Los delfines pueden flotar inmóviles cerca de la superficie, nadar lentamente o descansar en un fondo marino poco profundo, cerrando un ojo. Se sabe que los cachalotes duermen verticalmente, pareciéndose a troncos, lo que les permite elevarse para tomar aire de manera eficiente.
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Investigación publicada en Nature (2019) revelaron que el pez cebra presenta dos etapas de sueño distintas, análogas al sueño humano de ondas lentas y REM. Estas etapas sugieren que las firmas neuronales del sueño evolucionaron hace más de 450 millones de años. El pez cebra también muestra un ritmo circadiano y duerme predominantemente de noche, excepto especies como las anguilas y las rayas que tienen patrones diferentes.
En los acuarios, los peces suelen dormir entre 7 y 12 horas diarias, aunque las poblaciones silvestres pueden variar. Los tiburones parecen tener patrones circadianos pero suelen tomar siestas de 10 minutos o menos. Los cachalotes y algunos otros mamíferos marinos también duermen en períodos cortos, generalmente de 10 a 15 minutos seguidos.
Estos hallazgos resaltan que incluso la vida marina posee complejos mecanismos de sueño esenciales para la supervivencia, la cognición y la salud.