He aquí por qué:
* Neuronas: Las neuronas tienen una alta demanda energética debido a sus constantes funciones de comunicación y señalización. La glucosa es la principal fuente de combustible para estos procesos.
* Células sanguíneas: Los glóbulos rojos, en particular, dependen en gran medida de la glucosa para producir energía. Carecen de mitocondrias y, por lo tanto, no pueden utilizar otras fuentes de combustible como los ácidos grasos.
Si bien en determinadas situaciones se pueden utilizar otras fuentes de energía, como los ácidos grasos y los cuerpos cetónicos, la glucosa sigue siendo la fuente de combustible preferida y más eficiente para las neuronas y las células sanguíneas.