* Observaciones tempranas: Los científicos del siglo XIX comenzaron a notar estructuras dentro de las células, particularmente en el contexto de la división celular. Sin embargo, estas observaciones estuvieron limitadas por la tecnología disponible en ese momento.
* Revolución de la microscopía: El desarrollo de la microscopía electrónica a mediados del siglo XX proporcionó el potente aumento necesario para visualizar la intrincada red de fibras dentro de las células. Este fue un importante punto de inflexión en la comprensión del citoesqueleto.
* Descubrimiento continuo: La investigación sobre el citoesqueleto aún continúa. Seguimos descubriendo nuevos componentes, funciones e interacciones del citoesqueleto.
Por tanto, el descubrimiento del citoesqueleto no fue un hecho singular, sino un proceso gradual que continúa hasta el día de hoy.