* Colágeno: El colágeno, la proteína más abundante de la dermis, proporciona estructura y fuerza, aportando a la piel elasticidad y firmeza.
* Elastina: Otra proteína importante, la elastina, proporciona la capacidad de la piel para estirarse y contraerse, permitiéndole volver a su forma original después de estirarse o comprimirse.
* Queratina: Si bien se asocia principalmente con la epidermis, la queratina también desempeña un papel en la dermis, particularmente en los folículos pilosos y las glándulas sudoríparas. Contribuye a la fuerza y resiliencia de estas estructuras.
* Fibronectina: Esta proteína ayuda a unir las fibras de colágeno y elastina, contribuyendo a la integridad estructural general de la dermis.
* Laminina: La laminina, que se encuentra en la membrana basal, una capa delgada que separa la dermis de la epidermis, ayuda a anclar la epidermis a la dermis.
Estas proteínas, junto con otros componentes, contribuyen a las funciones vitales de la dermis de brindar soporte, elasticidad, hidratación y protección a la piel.