He aquí por qué:
1. Influencias ambientales: Nuestro entorno, incluido todo, desde nuestra educación hasta nuestra dieta, puede influir significativamente en nuestras características físicas y mentales.
* Ejemplo: La altura está parcialmente determinada por los genes, pero las condiciones de nutrición y salud también pueden afectar la forma en que crece alguien.
2. Epigenética: La epigenética es el estudio de cómo los factores ambientales pueden alterar la expresión génica sin cambiar la secuencia de ADN subyacente. Estos cambios pueden transmitirse a las generaciones futuras.
* Ejemplo: El estrés puede alterar la expresión génica relacionada con la salud mental, influyendo en la vulnerabilidad de una persona a la depresión.
3. Aleatoriedad: Incluso con genes y entornos idénticos, los individuos pueden mostrar variaciones debido a eventos aleatorios durante el desarrollo.
* Ejemplo: Dos gemelos idénticos pueden tener apariciones ligeramente diferentes debido a variaciones aleatorias en la división celular durante el desarrollo embrionario.
4. Interacciones complejas: La mayoría de los rasgos están influenciados por una combinación de múltiples genes y factores ambientales que interactúan de manera compleja.
* Ejemplo: La inteligencia está influenciada por una compleja interacción de genes y factores ambientales como la educación, las interacciones sociales y la nutrición.
5. Fenotipo versus genotipo: El genotipo de una persona se refiere a su composición genética, mientras que el fenotipo se refiere a sus características observables. Si bien el genotipo juega un papel en el fenotipo, no es el único factor.
Por lo tanto, es esencial comprender que las características son el resultado de interacciones intrincadas entre genes y entorno. Nuestros rasgos están formados por una compleja interacción de la naturaleza y la crianza.