* Una membrana selectivamente permeable: Esta es la estructura clave que permite que ocurra la ósmosis. La membrana es selectivamente permeable, lo que significa que permite pasar algunas sustancias mientras bloquea otras. En el caso de la ósmosis, la membrana permite que las moléculas de agua pasen, pero restringe el movimiento de otras moléculas, como los solutos. Esta diferencia en la permeabilidad crea la fuerza impulsora para la ósmosis.
* Un gradiente de concentración: Esto se refiere a la diferencia en la concentración de soluto entre dos soluciones separadas por una membrana semipermeable. El agua siempre se moverá de un área de alta concentración de agua (baja concentración de soluto) a un área de baja concentración de agua (alta concentración de soluto) para igualar la concentración de agua en ambos lados de la membrana.
Si bien no es estrictamente necesario, estas estructuras también pueden estar involucradas:
* Aquaporins: Estos son canales de proteínas especializados integrados en la membrana celular que facilitan el movimiento de las moléculas de agua a través de la membrana. Las acuaporinas pueden aumentar significativamente la tasa de ósmosis.
Es importante tener en cuenta que la ósmosis es un proceso pasivo, lo que significa que no requiere que la célula gaste energía. El movimiento del agua es impulsado únicamente por el gradiente de concentración y la permeabilidad selectiva de la membrana.