1. Nutrición heterotrófica: Tanto los protistas como los hongos son heterotrofos, lo que significa que no pueden producir sus propios alimentos y deben obtener nutrientes de otros organismos. Lo hacen absorbiendo nutrientes de su entorno.
2. Formación de esporas: Ambos grupos se reproducen usando esporas, que son pequeñas unidades uniceladas que pueden dispersarse y germinar en nuevos organismos. Esta es una adaptación clave para colonizar nuevos entornos.