En realidad, hay muchos tipos diferentes de células animales, cada una con su propia estructura y función especializadas. Aquí hay algunos ejemplos:
* Células musculares: Estas células son responsables del movimiento y vienen en diferentes tipos como el músculo esquelético, el músculo liso y el músculo cardíaco.
* células nerviosas (neuronas): Estas células transmiten señales en todo el cuerpo, permitiendo la comunicación y la coordinación.
* Células epiteliales: Estas células forman revestimientos y cubiertas de órganos y cavidades, proporcionando protección y regulando el paso de sustancias.
* Células de tejido conectivo: Estas células apoyan y conectan otros tejidos, con ejemplos como fibroblastos (producir colágeno), condrocitos (cartílago) y osteocitos (hueso de forma).
* Células sanguíneas: Estas células se encuentran en la sangre e incluyen glóbulos rojos (oxígeno de transporte), glóbulos blancos (infección de lucha) y plaquetas (ayuda con la coagulación).
En lugar de clasificarlos como solo dos tipos, es más exacto pensar que las células animales tienen diferentes especializaciones , permitiéndoles realizar funciones específicas dentro del cuerpo.