* contiene las instrucciones genéticas para construir y mantener la planta. Esto incluye todo, desde la forma de las hojas hasta el color de las flores hasta la capacidad de producir ciertos productos químicos.
* se transmite de generación en generación. Esto permite que las plantas hereden rasgos de sus padres, asegurando la supervivencia de la especie.
* se puede alterar a través de mutaciones. Si bien la mayoría de las mutaciones son dañinas, algunas pueden ser beneficiosas y conducir a nuevos rasgos que ayudan a la planta a adaptarse a su entorno.
* controla la producción de proteínas. Las proteínas son esenciales para todas las funciones de la vida, desde la construcción de estructuras celulares hasta la realización de reacciones químicas.
En esencia, el ADN es el plan de la vida y asegura que las plantas puedan crecer, desarrollar y reproducirse.