Reino: Pertenecen a la misma amplia categoría de vida (por ejemplo, plantas, animales, hongos). Esto significa que comparten similitudes fundamentales en su estructura celular, modo de nutrición y organización general.
Phylum: Comparten un plan de cuerpo básico e historia evolutiva fundamental. Por ejemplo, todos los mamíferos están en el mismo filo, compartiendo características como el cabello, las glándulas mamarias y una naturaleza de sangre caliente.
Clase: Comparten características más específicas. Por ejemplo, las aves están todas en la misma clase, compartiendo plumas, alas y la capacidad de poner huevos.
Orden: Están más estrechamente relacionados y comparten rasgos aún más específicos. Por ejemplo, los primates están todos en el mismo orden, compartiendo características como manos de cinco dedos, ojos orientados hacia adelante y un cerebro relativamente grande.
Familia: Están estrechamente relacionados y comparten un número significativo de características. Por ejemplo, los gatos están todos en la misma familia, compartiendo características como garras afiladas, dientes retráctiles y un estilo de vida de caza.
género: Están muy relacionados y comparten muchos rasgos comunes. Por ejemplo, todos los leones pertenecen al mismo género, compartiendo características físicas como una melena distintiva en los hombres y una estructura social centrada en los orgullo.
especies: Son los más relacionados, capaces de entrecruzarse y producir descendencia fértil. Este es el nivel de clasificación más específico. Por ejemplo, todos los leones en África se consideran la misma especie, Panthera Leo.
En esencia, compartir el mismo nivel de clasificación implica un grado de relación evolutiva y características compartidas. Cuanto mayor sea el nivel, más fundamental son las similitudes. Cuanto más bajo sea el nivel, más específicas y recientes son las características compartidas.