He aquí por qué:
* ATP es la moneda energética de las células. Se está produciendo constantemente y se usa por organismos vivos para alimentar sus funciones.
* Tras la muerte, los procesos celulares cesan inmediatamente. Esto incluye la producción de ATP. Sin embargo, el ATP que ya estaba presente en las células comenzará a degradarse.
* La tasa de degradación de ATP varía. Las condiciones específicas (temperatura, entorno, etc.) pueden afectar la rapidez con la que se descompone el ATP. Pero en general, cuanto antes después de la muerte, cuanto mayor sea la concentración de ATP.
Por lo tanto, un organismo recientemente fallecido tendrá una cantidad relativamente alta de ATP en comparación con un organismo que ha estado muerto por un período de tiempo más largo.