La supervivencia y extinción de los organismos son procesos complejos influenciados por una miríada de factores, tanto internos como externos. Estos factores se pueden clasificar en dos grupos amplios:
1. Factores bióticos (organismos vivos):
* Competencia: Los organismos compiten por recursos como alimentos, agua, refugio y compañeros. Esto puede ser intraespecífico (dentro de la misma especie) o interespecífico (entre diferentes especies).
* Depredación: Los depredadores se aprovechan de otros organismos, influyendo en el tamaño de su población y la supervivencia.
* Parasitismo: Los parásitos viven en o en otro organismo, dañándolo y potencialmente afectando su supervivencia.
* Enfermedad: Los patógenos, como las bacterias, los virus y los hongos, pueden causar enfermedades que conducen a la mortalidad y afectan el tamaño de la población.
* Symbiosis: Las interacciones entre diferentes especies, como el mutualismo, donde el beneficio o el comensalismo, donde un beneficio y el otro no se ve afectado, pueden influir en la supervivencia.
* Densidad de población: La alta densidad de población puede conducir a una mayor competencia y transmisión de enfermedades, lo que hace que la supervivencia sea más desafiante.
2. Factores abióticos (entorno no vital):
* Cambio climático: Los cambios en la temperatura, la precipitación y los patrones climáticos pueden afectar la idoneidad del hábitat, la disponibilidad de recursos y la supervivencia de los organismos.
* Pérdida y degradación del hábitat: La pérdida y la fragmentación de los hábitats debido a actividades humanas como la deforestación y la urbanización reducen los recursos disponibles y limitan el crecimiento de la población.
* Contaminación: El aire, el agua y la contaminación del suelo pueden dañar directamente a los organismos o afectar indirectamente sus fuentes y hábitat de alimentos.
* desastres naturales: Las erupciones volcánicas, terremotos, inundaciones y sequías pueden afectar drásticamente a las poblaciones, lo que lleva a extinciones locales.
* Eventos meteorológicos extremos: Sequías, inundaciones, ondas de calor y hechizos de frío pueden enfatizar los organismos y conducir a la mortalidad.
* Disponibilidad de recursos: La disponibilidad de alimentos, agua, refugio y otros recursos esenciales es crucial para la supervivencia.
Otros factores:
* Diversidad genética: La baja diversidad genética hace que una población sea más susceptible a la enfermedad y el cambio ambiental.
* éxito reproductivo: Factores como la disponibilidad de pareja, el apareamiento exitoso y la supervivencia de la descendencia contribuyen al crecimiento y la supervivencia de la población.
* rasgos de historia de vida: Las estrategias reproductivas, la vida útil y la capacidad de dispersión afectan la capacidad de un organismo para adaptarse al cambio y sobrevivir.
* Impacto humano: La sobreexplotación, la destrucción del hábitat, la introducción de especies invasoras y el cambio climático son las principales amenazas para la biodiversidad.
Es crucial comprender que estos factores están interconectados y a menudo funcionan en concierto. Por ejemplo, el cambio climático puede conducir a la pérdida de hábitat, lo que aumenta la competencia por los recursos, lo que hace que los organismos sean más susceptibles a la enfermedad y la depredación.
Comprender estos factores nos ayuda a desarrollar estrategias para la conservación y la gestión, para proteger la biodiversidad y garantizar la supervivencia de los organismos.