1. Descomposores: Las bacterias y los hongos son los principales descomponedores. Desglosan los tejidos del organismo muerto, liberando nutrientes al ecosistema. Este proceso puede estar influenciado por el tipo de descompositor presente, su abundancia y condiciones ambientales.
2. Scavengers: Animales como buitres, coyotes y escarabajos consumen el organismo muerto, descomponiéndolo y dispersando sus restos. El tipo de carroñero y su abundancia pueden influir en la tasa y la forma de descomposición.
3. Parásitos: Algunos parásitos pueden seguir viviendo en un organismo muerto incluso después de la muerte. Estos parásitos pueden alterar el proceso de descomposición e influir en cómo se desglosa el organismo.
Es importante tener en cuenta que estos factores bióticos a menudo están interconectados. Por ejemplo, los carroñeros pueden propagar bacterias y hongos mientras consumen un organismo muerto, acelerando aún más la descomposición.