Es conocido como el "padre de la genética moderna" por su innovador trabajo con plantas de guisantes a mediados del siglo XIX. Sus experimentos establecieron los principios fundamentales de la herencia, que incluyen:
* La ley de la segregación: Cada padre aporta un alelo para cada rasgo a su descendencia.
* La ley del surtido independiente: Los alelos para diferentes rasgos se heredan independientemente el uno del otro.
Las observaciones y el análisis meticulosos de Mendel establecieron las bases para comprender cómo se transmiten los rasgos a través de generaciones, lo que finalmente conduce al desarrollo de la genética moderna.