* El agua del océano es isotónica: La concentración de sal en el agua de mar es similar al entorno interno de la mayoría de los organismos marinos. Esto significa que no hay una diferencia significativa de presión de agua en la membrana celular, eliminando la necesidad de una expulsión constante del agua.
* Estrés osmótico limitado: A diferencia de los ambientes de agua dulce, donde el agua se mueve constantemente hacia la célula debido al gradiente de concentración, el agua del océano no plantea un estrés osmótico significativo para los microorganismos marinos.
Por lo tanto, los organismos marinos no necesitan expulsar activamente el agua, haciendo que las vacuolas contráctiles sean menos esenciales para su supervivencia en comparación con los organismos de agua dulce.
Sin embargo, vale la pena señalar:
* Algunos microorganismos marinos aún pueden tener vacuolas contráctiles, pero su función puede ser diferente. Podrían participar en otros procesos como la regulación de iones o la eliminación de residuos.
* La presencia y la función de las vacuolas contráctiles pueden variar significativamente incluso dentro de los organismos marinos dependiendo de sus adaptaciones específicas y nicho.