Control interno:
* ciclinas y quinasas dependientes de ciclina (CDKS): Estas proteínas actúan como un regulador maestro del ciclo celular.
* ciclinas: Proteínas que fluctúan en concentración a lo largo del ciclo celular. Activan CDKS.
* CDKS: Enzimas que fosforilan (agregan grupos de fosfato a) proteínas objetivo, lo que desencadena su activación o desactivación.
* Puntos de control: Estos son puntos de control críticos que aseguran que el ciclo celular progrese correctamente. Monitorean la replicación del ADN, el tamaño de la célula y otros factores.
* G1 Punto de control: Verifica el tamaño de la célula, los nutrientes y los factores de crecimiento.
* G2 Punto de control: Asegura que la replicación del ADN esté completa y sin daños.
* m Punto de control (punto de control del husillo): Asegura que todos los cromosomas estén correctamente unidos a las fibras del huso antes de la mitosis.
Control externo:
* Factores de crecimiento: Moléculas de señalización que estimulan la división celular.
* Nutrientes: Esencial para construir los componentes necesarios para el crecimiento celular y la división.
* Daño de ADN: La presencia de daño del ADN puede desencadenar la detención del ciclo celular para permitir la reparación.
Cómo funciona:
1. complejos ciclina-cdk: Las fluctuaciones en los niveles de ciclina a lo largo del ciclo forman diferentes complejos de ciclina-CDK que desencadenan eventos específicos. Por ejemplo, el complejo Cyclin E-CDK2 promueve la transición de la fase G1 a S.
2. Puntos de control: Si un punto de control detecta un error, puede detener el ciclo de la celda hasta que se resuelva el problema. Esto evita la propagación de células dañadas.
3. Señales externas: Los factores de crecimiento y los nutrientes pueden activar las vías de señalización que influyen en la expresión de ciclinas y CDK, controlando así la progresión del ciclo celular.
En resumen:
El ciclo celular es un proceso estrechamente regulado orquestado por una interacción compleja de factores internos y externos. Las ciclinas y las CDK actúan como los principales impulsores internos, mientras que los puntos de control aseguran la fidelidad, y las señales externas como los factores de crecimiento proporcionan una regulación dependiente del contexto. Este intrincado sistema garantiza la división celular adecuada y mantiene la integridad del organismo.