1. Probablemente fueron simples y procariotas: Las primeras células fueron casi seguramente organismos de células que carecían de un núcleo y otros orgánulos unidos a la membrana. La evidencia de esto proviene del hecho de que los procariotas son increíblemente diversos y exitosos, incluso en entornos extremos. También son el tipo de célula más antiguo que se encuentra en el registro fósil.
2. Confiaron en fuentes abióticas de energía: Antes de que la fotosíntesis evolucionara, las células tempranas probablemente obtuvieron energía de compuestos inorgánicos como el sulfuro de hidrógeno o el hierro, a través de la quimiosíntesis. Esto está respaldado por la existencia de procariotas extremófilos modernos que prosperan en estas fuentes.
3. Probablemente surgieron en respiraderos hidrotérmicos o entornos similares: La tierra temprana era un lugar muy diferente con una atmósfera muy caliente y pobre en oxígeno. Los científicos creen que la primera vida puede haber surgido en respiraderos hidrotermales, donde los gradientes químicos y las fuentes de energía eran abundantes, o tal vez en piscinas de agua poco profundas, protegidas de una radiación intensa.
Es importante recordar que estas son inferencias basadas en la comprensión científica y la evidencia actuales, y existe una investigación y debate en curso sobre los orígenes de la vida.