Así es como funciona:
* El dióxido de carbono (CO2) es un producto de desecho del metabolismo y se disuelve en la sangre. Este CO2 disuelto reacciona con agua para formar ácido carbónico (H2CO3).
* El ácido carbónico es un ácido débil que puede disociarse en iones de hidrógeno (H+) y iones de bicarbonato (HCO3-)
* El equilibrio entre el ácido carbónico y los iones de bicarbonato es crucial para mantener el pH de la sangre.
Aquí hay un desglose simplificado:
* Cuando la sangre se vuelve demasiado ácida (pH bajo): Los iones de bicarbonato (HCO3-) reaccionan con el exceso de iones de hidrógeno (H+) para formar ácido carbónico (H2CO3), que luego se descompone en agua y CO2. Este proceso elimina el exceso de iones H+, lo que aumenta el pH a la normalidad.
* Cuando la sangre se vuelve demasiado básica (pH alto): El ácido carbónico (H2CO3) se disocia, liberando iones de hidrógeno (H+) en la sangre. Esto aumenta la acidez de la sangre, bajando el pH de regreso a la normalidad.
Los riñones también juegan un papel en el mantenimiento del pH de la sangre:
* excretan exceso de ácido o base en la orina. Esto ayuda a ajustar la concentración de iones de bicarbonato en la sangre, contribuyendo aún más a la regulación del pH.
El sistema de tampón de bicarbonato, junto con los riñones, trabajan juntos para mantener el pH de la sangre dentro de un rango estrecho (7.35 a 7.45), que es esencial para la función corporal adecuada.