* Almacenamiento de energía: ATP almacena energía química en los enlaces entre sus grupos de fosfato. Esta energía se libera cuando uno de estos enlaces se rompe, convirtiendo ATP en ADP (adenosina difosfato) y un grupo de fosfato libre.
* Transferencia de energía: La energía liberada de la descomposición de ATP se utiliza para impulsar una amplia variedad de procesos celulares, que incluyen:
* Contracción muscular: ATP alimenta el deslizamiento de los filamentos musculares, permitiendo el movimiento.
* Transporte activo: El ATP alimenta el movimiento de las moléculas a través de las membranas celulares contra su gradiente de concentración.
* Síntesis de proteínas: Se necesita ATP para crear los enlaces peptídicos que vinculan los aminoácidos en proteínas.
* Señalización de células: El ATP juega un papel en la comunicación entre las células.
* Replicación y reparación de ADN: El ATP es esencial para los procesos que copian y mantienen información genética.
Cómo se produce ATP en la respiración celular:
La respiración celular descompone la glucosa para generar ATP. Este proceso ocurre en tres etapas principales:
1. glucólisis: La glucosa se descompone en piruvato, generando una pequeña cantidad de ATP.
2. ciclo de krebs (ciclo de ácido cítrico): El piruvato se descompone aún más, generando más portadores de ATP y electrones (NADH y FADH2).
3. Cadena de transporte de electrones: Los portadores de electrones entregan electrones a una cadena de proteínas, que usan esta energía para bombear protones a través de una membrana. Esto crea un gradiente de protones que impulsa la producción de ATP a través de un proceso llamado fosforilación oxidativa .
En resumen, el ATP es vital para la respiración celular porque actúa como una fuente de energía fácilmente utilizable que alimenta todas las funciones esenciales de las células.