* Retención de agua: La cutícula es una capa cerosa e impermeable que ayuda a prevenir la pérdida de agua de la planta. Esto es especialmente importante para las briófitas, que a menudo viven en entornos húmedos pero pueden experimentar períodos de sequedad.
* Protección contra la radiación UV: La cutícula ayuda a proteger al briófito de la radiación ultravioleta nociva del sol. Esto es importante porque las briófitas carecen de los tejidos vasculares y el apoyo estructural de las plantas más grandes, lo que los hace más susceptibles al daño por radiación UV.
* Protección contra los patógenos: La cutícula también puede ayudar a proteger al briófito de la invasión por hongos, bacterias y otros patógenos.
Si bien la cutícula juega un papel vital en la supervivencia de los briófitos, no es tan gruesa o compleja como la cutícula que se encuentra en las plantas vasculares. Esto probablemente se deba al hecho de que las briófitas son típicamente más pequeñas y tienen una estructura más simple que las plantas vasculares.
También es importante tener en cuenta que las briófitas, a diferencia de las plantas vasculares, dependen en gran medida de su entorno circundante para el agua y los nutrientes. Su cutícula juega un papel en el mantenimiento de su equilibrio hídrico, pero no es el único mecanismo. A menudo tienen estructuras y adaptaciones especializadas para absorber la humedad directamente del aire o del entorno en el que viven.