1. Características físicas:
* Reino de la planta: Las plantas fueron clasificadas por su tamaño, forma y estructura (por ejemplo, árboles, arbustos, hierbas).
* Reino animal: Los animales se clasificaron según su hábitat, modo de locomoción y hábitos reproductivos (por ejemplo, animales terrestres, animales acuáticos, animales voladores).
2. Otros factores:
* sangre: Los animales se dividieron aún más en aquellos con sangre (vertebrados) y aquellos sin sangre (invertebrados).
* Propósito: Aristóteles creía que los seres vivos tenían un propósito o función específica, lo que influyó en su clasificación.
Este sistema, aunque relativamente simple, fue efectivo para su tiempo. Ayudó a organizar y comprender la diversidad de la vida, pero tenía varias limitaciones:
* simplificación excesiva: No explicó las relaciones complejas y la historia evolutiva de la vida.
* Falta de un marco consistente: Las categorías no siempre fueron claras o jerárquicas.
* Subjetividad: La clasificación se basó en la observación e interpretación personal, lo que condujo a inconsistencias.
El sistema aristotélico siguió siendo el sistema dominante para clasificar los seres vivos durante siglos, hasta el desarrollo de la taxonomía Linnaean por Carl Linnaeo en el siglo XVIII. Linnaeus introdujo la nomenclatura binomial Sistema, que utiliza dos nombres (género y especies) para identificar cada organismo, y un sistema jerárquico de clasificación basado en características compartidas. Este sistema proporcionó un enfoque más objetivo y estandarizado para la clasificación, estableciendo las bases para la taxonomía moderna.