* Variación: Los organismos dentro de una población tienen variaciones inherentes en sus rasgos. Estas variaciones surgen de mutaciones y recombinación genética.
* Supervivencia y reproducción diferencial: El medio ambiente presenta desafíos y recursos que favorecen ciertos rasgos sobre otros. Los organismos con rasgos que los hacen mejor adaptados a su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir, encontrar compañeros y reproducirse con éxito.
* herencia: Los rasgos favorables que ayudaron a un organismo sobrevivir y reproducirse se transmiten a su descendencia, aumentando la frecuencia de esos rasgos en la próxima generación.
Ejemplos:
* camuflaje: En un bosque, una polilla con una coloración que se mezcle con la corteza será menos probable que los depredadores coman que una polilla con un color brillante y contrastante. Este rasgo de camuflaje le da a la polilla una ventaja de supervivencia, lo que le permite reproducir y pasar sus genes.
* Resistencia a la enfermedad: Una planta que posee un gen que confiera resistencia a una enfermedad común tendrá más probabilidades de sobrevivir y producir semillas, transmitiendo este rasgo beneficioso a las generaciones futuras.
En esencia, el medio ambiente actúa como un filtro, que favorece los organismos con rasgos que mejoran sus posibilidades de supervivencia y reproducción. Este proceso, conocido como selección natural, conduce a la evolución de las poblaciones a lo largo del tiempo.
Es importante tener en cuenta que:
* El entorno cambia constantemente y lo que se considera "favorable" puede cambiar.
* La selección puede actuar sobre cualquier rasgo heredable, desde características físicas hasta patrones de comportamiento.
* La selección natural es un proceso gradual, y los cambios significativos en una población pueden tomar muchas generaciones.