Experimento de Griffith (1928):
* Observación: Griffith observó que inyectar ratones con una mezcla de bacterias virulentas matadas por calor y bacterias no virulentas vivas dio como resultado la muerte de los ratones. Esto sugirió que las bacterias no virulentas se habían transformado de alguna manera en bacterias virulentas.
* Conclusión: Este experimento demostró que un "principio de transformación" estaba presente en las bacterias virulentas matadas por calor, lo que podría transferir la capacidad de causar enfermedad a las bacterias no virulentas. Sin embargo, la naturaleza de este "principio transformador" era desconocida.
Avery, MacLeod y McCarty's Experiment (1944):
* Experimento: Avery y sus colegas purificaron varios componentes de las bacterias virulentas matadas por calor, incluidos el ADN, el ARN y las proteínas. Luego usaron estos componentes purificados para transformar bacterias no virulentas.
* Observación: Solo el ADN pudo transformar las bacterias no virulentas en bacterias virulentas. Otros componentes, como el ARN y las proteínas, no tuvieron este efecto.
* Conclusión: Este experimento demostró definitivamente que el ADN, y no el ARN o la proteína, es el "principio de transformación" responsable de llevar la información genética.
Estos experimentos revelaron:
* Los genes son responsables de los rasgos: Los experimentos de transformación demostraron que algo dentro de la bacteria virulenta era responsable de su capacidad para causar enfermedades. Este "algo" fue luego identificado como genes.
* El ADN es el material genético: Los experimentos de Avery, MacLeod y McCarty demostraron de manera concluyente que el ADN es la molécula responsable de transportar información genética y no ARN o proteína.
* Los genes se pueden transferir: Los experimentos mostraron que la información genética puede transferirse de un organismo a otro, allanando el camino para una mayor investigación sobre la transferencia de genes y la ingeniería genética.
En conclusión, los experimentos de transformación bacteriana proporcionaron evidencia crucial de que el ADN es el material genético responsable de transportar y transferir rasgos, estableciendo las bases para nuestra comprensión de la genética y sus aplicaciones.