El glucógeno es la forma de almacenamiento de glucosa en animales. Es un carbohidrato complejo compuesto por muchas moléculas de glucosa unidas en una estructura altamente ramificada. Esta ramificación permite una liberación rápida de glucosa cuando sea necesario, ya que las enzimas pueden acceder fácilmente a los muchos extremos de las ramas para descomponer el glucógeno en moléculas de glucosa individuales.