He aquí por qué:
* Rotación: Todos los planetas en nuestro sistema solar giran en su eje. Esta rotación es lo que causa día y noche. Incluso si un planeta tiene una rotación muy lenta, el sol aún parecerá elevarse y establecerse desde la perspectiva de alguien en la superficie de ese planeta.
* órbita: Los planetas también orbitan el sol. Esta órbita significa que la posición del sol en relación con un planeta cambia con el tiempo. Incluso si un planeta tuviera un día muy largo, el sol aún se movería por el cielo debido a su movimiento orbital.
Lo más cercano a un planeta donde el sol no se levanta y se establece:
* Un planeta marido bloqueado a su estrella. En este escenario, un lado del planeta siempre se enfrenta a la estrella, mientras que el otro lado siempre se aleja. Esto significaría que un lado del planeta experimenta un día perpetuo, mientras que el otro lado experimenta una noche perpetua. Sin embargo, incluso en este caso, el "Sol" aún se movería por el cielo debido al movimiento orbital del planeta.
Entonces, si bien no hay un planeta donde el sol no se levante y se ponga en el sentido tradicional, la idea de un planeta cerrado de marea es un concepto fascinante que nos ayuda a comprender cómo los cuerpos celestes pueden interactuar entre sí.