* Sin atmósfera: La luna tiene una exosfera muy delgada, que es básicamente un vacío casi. Esto significa que no hay una atmósfera significativa para aferrarse a las moléculas de oxígeno. La atmósfera de la Tierra, por otro lado, es rica en oxígeno, gracias al proceso de fotosíntesis.
* Falta de agua líquida: El agua es un componente crucial en el ciclo de oxígeno. En la tierra, el agua líquida permite la fotosíntesis de plantas y algas, que producen oxígeno como subproducto. La luna, sin embargo, carece de cantidades significativas de agua líquida en su superficie.
* baja gravedad: La gravedad de la luna es mucho más débil que la de la Tierra. Esto significa que cualquier molécula de oxígeno que pueda estar presente se escapará fácilmente al espacio.
* Sin actividad geológica: La actividad geológica de la Tierra, como las erupciones volcánicas, libera gases, incluido el oxígeno, desde su interior. La luna carece de esta actividad continua, por lo que no puede reponer ningún oxígeno que podría haber tenido.
En esencia, la falta de una atmósfera sustancial, agua y actividad geológica hace que sea extremadamente difícil retener oxígeno.